Las vacaciones escolares traen satisfacciones pero también preocupaciones. Como cada año, muchos padres no saben qué hacer con sus hijos durante las vacaciones escolares ya que estas superan en días a sus vacaciones laborales. Cuando son pequeños muchas familias optan por la guardería, una cuidadora, e incluso por la casa de los abuelos, tíos, etc. Pero cuanto más mayores son los niños más difícil es satisfacerles. Sus exigencias también crecen y ellos necesitan de más actividades. Y es ahí donde muchos padres optan por los llamados y conocidos campamentos de verano. Y es ahí también donde aparecen preguntas como ¿es seguro?, ¿Nuestro hijo está preparado? ¿Qué cuidados tendrán para que nuestro retoño regrese sano y salvo?
No existe el campamento perfecto. El mejor campamento es el que más agrade a tu hijo. Algunos niños estarán más contentos en grupos pequeños. Otros preferirán los grupos grandes. A algunos niños les gusta la rutina, pero otros prefieren nuevas aventuras cada día. Algunos elegirán actividades atléticas mientras otros optarán por actividades manuales. Antes de enviar a tu hijo a un campamento, hable con él, conozca sus deseos, sus gustos, y busque la mejor opción que se adapte a las expectativas familiares y a tu hijo o hija.
Recomendaciones para elegir un campamento de verano para los niños
Antes de enviar a tu hijo a algún campamento, valora su situación personal. Busca enterarte acerca de sus habilidades, su madurez, sus preferencias y necesidades. Si esta será su primera experiencia fuera de casa, y no bajo las miradas de sus padres, haga lo posible para que él disfrute y vuelva contento. El miedo de enviarle a estas actividades es normal. Las noticias de accidentes relacionadas a los campamentos son frecuentes. Es normal que los progenitores desconfíen a la hora de dejar a sus hijos en manos de extraños, lejos de casa, durante una, dos o tres semanas. Pero si eso sirve de consuelo, según los expertos, estas actividades contribuyen decisivamente a la maduración del pequeño, estimulan su autonomía y su responsabilidad, fortalecen sus vínculos con el entorno, contribuyen a que el pequeño aprenda a convivir con otras personas, y ayudan a desarrollar sus habilidades sociales. Si habéis decidido enviar a vuestro hijo a un campamento, más vale que os informéis al máximo acerca del programa de actividades, del lugar, de las instalaciones, del personal que os irá a acompañar, etc. Así os encontraréis todos más tranquilos. No os olvidéis de que una elección bien calculada y pensada es vital para que el campamento sea una buena experiencia infantil.
Qué esperar y demandar de los campamentos de verano
Los padres necesitan un campamento que sea económico y esté en un lugar conveniente, que ofrezca un ambiente seguro y educativo, fiable, limpio, y que esté abierto cuando tú lo necesites. Los niños necesitan un campamento para hacer amigos, construir relaciones personales con adultos confiables, desarrolle pasatiempos e intereses, refine sus habilidades, y tenga tiempo para jugar y relajarse.
Los padres deben tener en cuenta que los campamentos de calidad:
